No siempre me sentí un alma libre. Viví mucho tiempo programada, anestesiada, dormida. Tenía rutinas, alguna que otra meta, y mucha intensidad Escorpiana mal direccionada.
Fui mamá por primera vez en 2023, a los pocos meses me separé, estaba sin trabajo y en pleno puerperio y ese punto de quiebre cambió todo.
Pude observar que yo misma, con mis decisiones y mi manera de ser en el mundo, había creado esa realidad que no me estaba gustando en lo más mínimo.
Lloré, me quejé, me frustré, solté.
Y cuando me di cuenta que estaba en el pozo más profundo, me pregunté: ¿cómo ME ayudo a salir de acá?
Tomé la decisión de hacerme cargo no sólo de mi hijo sino de mi, de mi vida, de mis elecciones, y empezar a hacerlo con consciencia y presencia.
Nunca más quería culpar al afuera de mi realidad, nunca más quería sentir que no tenía el poder sobre mi vida.
Estudié Tarot, Registros Akáshicos y un poco de Astrología. Empecé a indagar en mi y en las leyes del universo, a la par que empezaba a conectar con la escritura desde un lugar mucho más profundo de lo que acostumbraba. En 2024 hice mi primer Oráculo (El viaje empieza adentro) y ese acto creativo fue un antes y un después: de repente entendí que cualquier idea que pasara por mi mente podía ser manifestada en el mundo tangible, en la realidad.
Yo era la Creadora.
Y me puse manos a la obra.
Escribí mi primer libro (que al día de la fecha aún no se ha publicado - mayo 2026), y decidí que quería vivir de mi propósito: acompañar a mujeres conscientes a desafiar los límites de su mente, volverse dueñas de sus vidas y crear la realidad que desean tomando decisiones alineadas con su mejor versión.
Si estás acá es porque algo resonó en vos, y dejame decirte una cosa: estás donde tenés que estar. Nada, pero absolutamente nada de lo que nos sucede es casual. Se que suena a frase cliché, pero es la verdad y lo he comprobado en cada paso que he dado: todo tiene un para qué.
Sé que esta resonancia que hay entre nosotras es porque sabés que mi historia puede ser la tuya, más o menos parecida, pero igual de desafiante y transformadora.
Estás en un punto de quiebre, no hay vuelta atrás, solo queda hacerte cargo de lo que sos: una mujer increíble llena de sueños por cumplir, que confía en ella misma y en la capacidad innata de CREAR SU REALIDAD.
Confío en vos tanto como en mi, porque sé que vas a poder hacerlo.
Sólo hace falta que des el primer paso. ¿Vamos?